viernes, 21 de junio de 2013

SOLO ANTE EL PELIGRO

Como ya expliqué no hace mucho, este iba a ser un verano de transición. Nuestro próximo disco no verá la luz hasta después del estío y estos serán unos meses en los que tanto Ramonet como yo estaremos cada uno a la suya, cual pareja que decide darse un tiempo de respiro, para regresar tras el parón con las pilas cargadas y preparados para volver a la carga con la misma ilusión y un puñado de nuevas canciones que estamos deseando enseñar a todo el mundo.

Pero como se suele decir, la cabra tira al monte y el escenario es nuestro monte. Así que no puedo evitar buscar algunas fechas con la que quitarme el mono y llevar mejor la abstinencia de conciertos.

Desde finales del 2009, cuando Ramonet se trasladó a Madrid, he perdido ya la cuenta de los conciertos que hemos debido dar juntos, calculo que la cifra rondará los 300 y desde esa fecha, no ha habido día en el que no haya disfrutado de su amistad y talento sobre el escenario y fuera de él. Ahora mismo sé que ambos estamos deseando compartir batallas con Miguel, Carlos, Andrea y Alex, con los que hemos formado un equipo que vence y convence, con el que no dejamos de aprender, de reír y sobretodo de disfrutar como pudisteis comprobar los que nos acompañasteis en nuestro estreno en el Orange Café el pasado 18 de abril. Una banda nunca tiene tanto sentido como cuando está integrada por amigos.

Pero como suele decir mi amigo Josepe, hay que salir de “la zona de confort” para adentrarse en terrenos menos cómodos pero igualmente motivadores e interesantes, y como no quiero que la inquietud deje de acompañarme en el camino, el próximo martes 25 de junio me enfrentaré a mi primer concierto en solitario desde hace casi cuatro años. Lo escribo y me pongo nervioso. Saber que esta vez no habrá nadie que me acompañe me provoca un poco de vértigo, pero ese vértigo no me quita las ganas de saltar.
Sé que será extraño, y que voy a echarles mucho de menos, en especial a Ramonet, pero me apetece mucho, y si a eso añado que será en un lugar inédito, el DOG AND ROLL, y completamente desenchufado, sin micro de por medio, es decir, sin trampa ni cartón, aún la cosa resulta más motivante. Como tocar en el salón de casa para tus amigos, literalmente.

No será este un concierto de Malacabeza, puesto que sólo estará el 50% de su base y me apetece hacer algo diferente. Por supuesto que caerán temas de nuestros dos discos, pero me apetece centrarme en temas que no solemos tocar tanto, temas que se han quedado fuera de nuestros discos y algún que otro tema que las musas me han regalado en los últimos tiempos… y versiones, unas cuantas versiones que realmente me apetezcan, sin ningún criterio concreto, sólo el de pasarlo bien cantándolas y refrescarme.

Me gustaría compartir esa noche con vosotros, estoy seguro que será muy especial por muchos motivos. No lo olvidéis; Martes, 25 de Junio, 21.30 horas, entrada gratuida, en DOG AND ROLL, Palafox, 3, metro Bilbao, MADRID.

Joel Reyes

viernes, 14 de junio de 2013

WERT PARA CREER

José Ignacio Wert, “nuestro” ministro de cultura, concedió hace poco una entrevista a Rolling Stone y se vino arriba. Sintió el poder de sus warholianos 15 minutos de gloria y habló de más, como un Liam Gallagher cualquiera. Vino a decir que los músicos tienen que cobrar menos y que la música es cara. Casi ná. Y utilizó esa frase que por manida, no deja de ser igualmente demagógica, “cuando llueve, llueve para todos”. Y una mierda.

Quiero creer que cuando se refiere a lo que cobran los músicos, se refiere a los cachés de los Alejandros Sanz, Migueles Bosé, Shakiras o demás vacas sagradas del starsystem, porque si se refiere a la inmensa mayoría de los músicos de este país, más vale que no se los encuentre de copas por ahí, aunque seguramente no frecuentamos los mismos bares, artista.

A lo largo de mi carrera profesional he tenido la suerte de conocer a grandísimos músicos que podían vivir de tocar con un solo artista cuando las giras eran giras y no la palabra tras la que se esconden 5 bolos en todo el verano. Hoy en día la mayoría de esos músicos tienen que pluriemplearse, solapando bolos, enviando sustitutos, y aún así, a duras penas consiguen acumular algo parecido a un “sueldo”. Y esos son los “clase A” o “primera división”, luego estamos todos los demás, los que tenemos que hacer verdaderas virguerías para conseguir vivir de aquello que nos gusta, que cogemos un coche y nos arriesgamos a ir a cualquier lugar sin saber si habrá o no público y si cubriremos gastos. Señor Wert, usted también habla de nosotros, y si nos bajamos más el caché nos tocará pagar (como ya nos toca en muchas ocasiones), y no, amigo, no es demagogia, es la puta verdad, la que muchísimos músicos viven a diario.
Pero claro, eso lo dice alguien con un sueldo por encima del 99% de los músicos (y de cualquier trabajador de otro sector) de este país, con dietas, desplazamientos y demás aparte, eso en la superficie y lo legal. Para pedir esfuerzo hay que predicar con el ejemplo y nuestra clase política no lo hace, “no llueve para todos, llueve para los de siempre”.

El otro día leía que un parlamentario cobra el doble que un médico y el triple que un profesor. ¿De verdad que estos señores creen que su labor es el doble de importante que la de un médico y el triple que la de un educador? Espero que no, que al menos no lo crean, pero claro, lo crean o no, son ellos los que legislan y los que negocian los convenios. “Hago la ley, hago la trampa”.

Educación, sanidad y cultura. ¿Aún seguimos pensando que estos recortes son únicamente motivados por la crisis? Yo no. Viendo el comportamiento de nuestra clase política, la pregunta no es si son más necesarios que un educador o un médico, sino, ¿quién va a estar preparado dentro de unos años para manejar esto si derribamos los tres pilares que sustentan los cimientos de un país?

En este país, si eres Bisbal o la Pantoja, eres un artista, admirado y respetado, el resto somos vistos (por una parte importante de la sociedad) poco menos que como vagos que queremos vivir sin dar un palo al agua, es por eso que a menudo nos "recomiendan" que nos busquemos un trabajo “como Dios manda”. Mientras no se respete esta profesión como cualquier otra y se le dé el valor que merece, habrá señores, como Wert, que desde su atalaya seguirán diciendo con la boca llena, que otros se sigan apretando el cinturón.

Señor Wert, castigado al rincón de pensar.

Joel Reyes

domingo, 9 de junio de 2013

Descorchar el champán

Hay que descorchar el cava ( o el champán si lo preferís) .

Porque virgen nos sirve para poco más que no sea contemplarlo sin disfrutar de su contenido, sin saborear sus mieles o sus dejes amargos, sin conocer en definitiva.

Canta Serrat que “ nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio” y así es, las cosas son como son, independientemente de que nos gusten o no y es preciso conocer para aceptar primero y cambiar después si lo que descubrimos no nos gusta.


Así pasa también con los anhelos y sueños, es bonito tenerlos y diría que necesario, pero sino se intentan envejecen, como un vino que acaba echándose a perder esperando el momento “ ideal” para ser abierto.

Por eso es necesario intentarlo, abrir la botella y degustar el contenido, si no nos gusta siempre podemos abrir otra.

Abrid esa botella.

Salud y camino..
Ramonet Reche

sábado, 1 de junio de 2013

Mi nueva chica

Hola amig@s, como sabéis algunos, hace unas semanas la marca Breedlove de la que Malacabeza es “endorser” nos cedió un par de guitarras acústicas nuevas para seguir batallando en la carretera.

Estamos más que contentos tanto por la confianza que la marca deposita en nosotros como por la calidad y el sonido de nuestras nuevas “chicas”.

Supongo que lo habréis oído muchas veces pero es que es verdad, para un músico la relación que establece con su instrumento va más allá de lo estrictamente profesional.

No hay que olvidar que cada músico usa su instrumento como vía de expresión y eso crea un vínculo sentimental quizás difícil de entender para un profano en la materia.

Duele muchísimo cuando tienes que separarte de ella, por los motivos que sean, son muchas cosas vividas juntos, muchas canciones, secretos y sentimientos que probablemente a nadie más le hayas contado.



Yo ando conociendo a mi nueva chica, ya hemos hecho un par de bolos con ella y ha respondido más que bien, aunque al principio siempre es raro, una guitarra o cualquier otro instrumento nunca es igual a otro y se inicia una especie de cortejo en el que debes aprender como tocarla y que cosas le gusta decir y escuchar, vaya, creo que está sonando muy cursi esto pero bueno, así es como lo veo yo, que soy y seré un “ moñas”.

Estoy trabajando en material nuevo y escribiendo bastante para lo que suele ser habitual en mi, hasta ahora solía escribir cuando las musas aparecían y ahora estoy tratando de hacerlo como rutina, ni que decir que la cantidad de bazofia que sale ha crecido exponencialmente pero si de cada cinco hay una buena desde luego que vale la pena.

Y estoy contento de que mi nueva Breedlove me acompañe en esta vicisitud, nos estamos entendiendo bien y disfruto mucho con ella, seguro que nos esperan grandes cosas juntos.

Salud y camino

Ramonet Reche

viernes, 24 de mayo de 2013

SUSCEPTIBLE


El mundo está susceptible, cabreado, frustrado.

El mundo se enfada, discute, saca las uñas a la más mínima interpretación de un ataque, la mayoría de las veces, inexistente.

El mundo no arriesga y se excusa echando la culpa a los demás.

Tu y yo somos el mundo.

Pienso acerca de la susceptibilidad. Siempre pongo un chiste como ejemplo:

- Hola, ¿cómo estás? –pregunta una persona a otra.
-¡Pues anda que tú!.

Ese es el mundo en el que vivimos, el ataque como método de defensa. El ataque preventivo que dirían nuestros amigos los americanos, el “por si acaso”, siempre la interpretación más retorcida, la suspicacia como forma de supervivencia, la desconfianza como filosofía de vida.

Tal vez vivamos en un mundo hostil en el que el hombre es un lobo para el hombre, pero eso no nos obliga a dejarnos llevar por la inercia, sí, hay que estar atento, no dejarse tomar el pelo, pero la desconfianza como forma de vida se me antoja torpe, incómoda, arriesgada y puede que nos evite algún tropiezo, pero también nos quitará mucha vida.

Si los grandes genios han utilizado el empirismo como método de aprendizaje por algo será: Ensayo-error. No hay otro camino. Como decía Einstein: “Locos son los que pretenden resultados diferentes haciendo lo mismo”. Pues eso.

Prefiero tropezar mil veces a quedarme con la duda. Pocas cosas me parecen peores que vivir una vida escondido tras un “Y si…”.

Sigo caminando, pidiendo perdón por no pedir permiso, resolviendo dudas, cerrando puertas para abrir otras nuevas, intentando evitar la coraza aunque a veces los golpes duelan más, atesorando vida, lecciones, aprendizaje, porque nada más que eso somos, lo vivido, la vida que nos atrevemos a vivir.

Joel Reyes

viernes, 17 de mayo de 2013

Seguimos

Hola amig@s,
quería disculparme por la ausencia de noticias estos días.

Estamos rematando el nuevo disco que ya está practicamente acabado y preparando todo con mimo para afrecéroslo de la mejor manera posible.

Ni que decir que nos morimos de ganas de enseñároslo y conocer vuestras opiniones pero precisamente el hecho de querer hacerlo bien nos ha llevado a posponer el lanzamiento hasta después del verano.



Estamos muy orgullosos del trabajo realizado y os queremos agradecer el seguir ahí, dándonos aliento y empujando la nave.

Así que esperamos que pase pronto el verano para poder presentaros a nuestro hijo y vernos las caras de nuevo.

Nosotros seguiremos trabajando y golpeando el muro.

Un beso a tod@s y gracias de nuevo.

Salud y camino

Ramonet Reche

martes, 7 de mayo de 2013

¿NO ES IRÓNICO?

Más a menudo de lo que deberíamos, la gente que nos dedicamos al arte en general acabamos sucumbiendo a la tentación de intentar explicar la cuadratura del círculo, esa fórmula que nos haga entender qué es lo que separa a un artista en el anonimato del que consigue llamar la atención del público, y supongo que, afortunadamente, no hay ninguna regla para explicar el milagro. Por supuesto que hay factores que pueden marcar una diferencia, claro que los hay, pero intentar explicar algo así, resulta tan infructuoso como intentar explicar un sentimiento.

El talento podría ser una explicación poderosa en dicho debate, pero poniendo atención a algunas de las cosas que se escuchan y ven por ahí es suficiente para darse cuenta que, como siempre ha dicho mi madre, más vale caer en gracia que ser gracioso. El esfuerzo y la perseverancia, si bien me parecen cualidades imprescindibles para navegar los mares de la vida, tampoco se me antojan un argumento definitivo en el tema que nos ocupa. Leía ayer en una entrevista a Depedro respondiendo a cuál era el peor consejo que le habían dado en su vida musical, lo siguiente: “La gente tiende a decir lo de que si te esfuerzas y te lo curras es imposible que no lo consigas. Eso es mentira”. No podría estar más de acuerdo. La vida no es justa y el equilibrio universal es, en la mayoría de los casos un consuelo más cercano al plano místico que al real.

Casi todo aquel que esté al tanto de lo que ocurre en el mundo de la música habrá oído hablar en los últimos tiempos de un documental llamado: Searching for sugar man. Un parábola más de lo caprichosos que pueden ser los caminos hacia el reconocimiento de un artista. Rodriguez es un cantautor folk que apareció en la escena de Detroit de los años 70. Tras la estela de cantautores como Bob Dylan (aunque según mi opinión mucho mejor cantante y con unas melodías mucho más luminosas), grabó dos discos en los años 70 y 71 y cayó en el olvido.

Pues bien, resulta que sin él saberlo, sus dos discos se convirtieron en un éxito en ¡Sudáfrica!, donde sus canciones fueron adoptadas por la comunidad negra como un símbolo de resistencia contra el apartheid, incluso algunas de ellas fueron prohibidas en el país africano por llamar a la revolución. Posteriormente se corrió el rumor de que el cantante se había suicidado en mitad de un concierto. La leyenda estaba servida en bandeja de plata.

A mediados de los 90 dos seguidores de su música intentaron contactar con el entorno del artista para averiguar los porqués de dicho suicidio y de no haber conocido jamás el éxito que su música había tenido en Sudáfrica, hasta descubrir, para su sorpresa, que Sixto Rodríguez estaba vivito y coleando y que no había dejado de tocar sus dos discos por bares y pequeñas salas de América alternándolo con trabajos en la construcción.

Pues bien, a raíz de dicho documental y los premios que este ha acumulado (Oscar incluido), Rodríguez se ha convertido a sus 70 años en una estrella, cabe decir que con las mismas canciones que en su día no parecieron interesar a nadie. Ahora llena grandes recintos en Sudáfrica y Estados Unidos y recientemente ha recibido la indecente cantidad de 500.000 euros por 5 conciertos en el país africano. De hecho ahora es un artista tan cool que incluso estará tocando en el Primavera Sound de Barcelona a finales de este mes.

Mientras tanto Rodríguez sigue viviendo sin ordenador, internet, coche ni televisión y se descojona de la risa mientras asiste anonadado a sus warholianos 15 minutos de gloria en el atardecer de su existencia. Se me antoja que al tal Rodríguez no le va a cambiar la vida más allá de la seguridad económica, creo que a esas alturas del partido ha entendido de sobras lo absurdo de intentar entender nada y se dedica a disfrutar del regalo que la vida le ha ofrecido y a comprobar cómo las canciones que durante tanto tiempo se mantuvieron en la oscuridad tienen ahora la luz en la que él nunca dejó de creer y son ahora tan maravillosas a ojos del mundo que nadie puede resistirse a ellas.

Como diría Alanis Morissette, “¿No es irónico?”.

Joel Reyes