viernes, 24 de mayo de 2013

SUSCEPTIBLE


El mundo está susceptible, cabreado, frustrado.

El mundo se enfada, discute, saca las uñas a la más mínima interpretación de un ataque, la mayoría de las veces, inexistente.

El mundo no arriesga y se excusa echando la culpa a los demás.

Tu y yo somos el mundo.

Pienso acerca de la susceptibilidad. Siempre pongo un chiste como ejemplo:

- Hola, ¿cómo estás? –pregunta una persona a otra.
-¡Pues anda que tú!.

Ese es el mundo en el que vivimos, el ataque como método de defensa. El ataque preventivo que dirían nuestros amigos los americanos, el “por si acaso”, siempre la interpretación más retorcida, la suspicacia como forma de supervivencia, la desconfianza como filosofía de vida.

Tal vez vivamos en un mundo hostil en el que el hombre es un lobo para el hombre, pero eso no nos obliga a dejarnos llevar por la inercia, sí, hay que estar atento, no dejarse tomar el pelo, pero la desconfianza como forma de vida se me antoja torpe, incómoda, arriesgada y puede que nos evite algún tropiezo, pero también nos quitará mucha vida.

Si los grandes genios han utilizado el empirismo como método de aprendizaje por algo será: Ensayo-error. No hay otro camino. Como decía Einstein: “Locos son los que pretenden resultados diferentes haciendo lo mismo”. Pues eso.

Prefiero tropezar mil veces a quedarme con la duda. Pocas cosas me parecen peores que vivir una vida escondido tras un “Y si…”.

Sigo caminando, pidiendo perdón por no pedir permiso, resolviendo dudas, cerrando puertas para abrir otras nuevas, intentando evitar la coraza aunque a veces los golpes duelan más, atesorando vida, lecciones, aprendizaje, porque nada más que eso somos, lo vivido, la vida que nos atrevemos a vivir.

Joel Reyes

viernes, 17 de mayo de 2013

Seguimos

Hola amig@s,
quería disculparme por la ausencia de noticias estos días.

Estamos rematando el nuevo disco que ya está practicamente acabado y preparando todo con mimo para afrecéroslo de la mejor manera posible.

Ni que decir que nos morimos de ganas de enseñároslo y conocer vuestras opiniones pero precisamente el hecho de querer hacerlo bien nos ha llevado a posponer el lanzamiento hasta después del verano.



Estamos muy orgullosos del trabajo realizado y os queremos agradecer el seguir ahí, dándonos aliento y empujando la nave.

Así que esperamos que pase pronto el verano para poder presentaros a nuestro hijo y vernos las caras de nuevo.

Nosotros seguiremos trabajando y golpeando el muro.

Un beso a tod@s y gracias de nuevo.

Salud y camino

Ramonet Reche

martes, 7 de mayo de 2013

¿NO ES IRÓNICO?

Más a menudo de lo que deberíamos, la gente que nos dedicamos al arte en general acabamos sucumbiendo a la tentación de intentar explicar la cuadratura del círculo, esa fórmula que nos haga entender qué es lo que separa a un artista en el anonimato del que consigue llamar la atención del público, y supongo que, afortunadamente, no hay ninguna regla para explicar el milagro. Por supuesto que hay factores que pueden marcar una diferencia, claro que los hay, pero intentar explicar algo así, resulta tan infructuoso como intentar explicar un sentimiento.

El talento podría ser una explicación poderosa en dicho debate, pero poniendo atención a algunas de las cosas que se escuchan y ven por ahí es suficiente para darse cuenta que, como siempre ha dicho mi madre, más vale caer en gracia que ser gracioso. El esfuerzo y la perseverancia, si bien me parecen cualidades imprescindibles para navegar los mares de la vida, tampoco se me antojan un argumento definitivo en el tema que nos ocupa. Leía ayer en una entrevista a Depedro respondiendo a cuál era el peor consejo que le habían dado en su vida musical, lo siguiente: “La gente tiende a decir lo de que si te esfuerzas y te lo curras es imposible que no lo consigas. Eso es mentira”. No podría estar más de acuerdo. La vida no es justa y el equilibrio universal es, en la mayoría de los casos un consuelo más cercano al plano místico que al real.

Casi todo aquel que esté al tanto de lo que ocurre en el mundo de la música habrá oído hablar en los últimos tiempos de un documental llamado: Searching for sugar man. Un parábola más de lo caprichosos que pueden ser los caminos hacia el reconocimiento de un artista. Rodriguez es un cantautor folk que apareció en la escena de Detroit de los años 70. Tras la estela de cantautores como Bob Dylan (aunque según mi opinión mucho mejor cantante y con unas melodías mucho más luminosas), grabó dos discos en los años 70 y 71 y cayó en el olvido.

Pues bien, resulta que sin él saberlo, sus dos discos se convirtieron en un éxito en ¡Sudáfrica!, donde sus canciones fueron adoptadas por la comunidad negra como un símbolo de resistencia contra el apartheid, incluso algunas de ellas fueron prohibidas en el país africano por llamar a la revolución. Posteriormente se corrió el rumor de que el cantante se había suicidado en mitad de un concierto. La leyenda estaba servida en bandeja de plata.

A mediados de los 90 dos seguidores de su música intentaron contactar con el entorno del artista para averiguar los porqués de dicho suicidio y de no haber conocido jamás el éxito que su música había tenido en Sudáfrica, hasta descubrir, para su sorpresa, que Sixto Rodríguez estaba vivito y coleando y que no había dejado de tocar sus dos discos por bares y pequeñas salas de América alternándolo con trabajos en la construcción.

Pues bien, a raíz de dicho documental y los premios que este ha acumulado (Oscar incluido), Rodríguez se ha convertido a sus 70 años en una estrella, cabe decir que con las mismas canciones que en su día no parecieron interesar a nadie. Ahora llena grandes recintos en Sudáfrica y Estados Unidos y recientemente ha recibido la indecente cantidad de 500.000 euros por 5 conciertos en el país africano. De hecho ahora es un artista tan cool que incluso estará tocando en el Primavera Sound de Barcelona a finales de este mes.

Mientras tanto Rodríguez sigue viviendo sin ordenador, internet, coche ni televisión y se descojona de la risa mientras asiste anonadado a sus warholianos 15 minutos de gloria en el atardecer de su existencia. Se me antoja que al tal Rodríguez no le va a cambiar la vida más allá de la seguridad económica, creo que a esas alturas del partido ha entendido de sobras lo absurdo de intentar entender nada y se dedica a disfrutar del regalo que la vida le ha ofrecido y a comprobar cómo las canciones que durante tanto tiempo se mantuvieron en la oscuridad tienen ahora la luz en la que él nunca dejó de creer y son ahora tan maravillosas a ojos del mundo que nadie puede resistirse a ellas.

Como diría Alanis Morissette, “¿No es irónico?”.

Joel Reyes

martes, 2 de abril de 2013

MALACABEZA CAMBIA DE PIEL

Como veníamos diciéndoos desde hace un tiempo, muchas y muy buenas noticias nos han acompañado en los últimos tiempos, convirtiendo en más excitante, si cabe, la concepción de nuestro nuevo disco.

Cuando decidimos regresar de las islas para empezar a dar forma a nuestro nuevo trabajo y seguir confiando en nuestras canciones sabíamos que tomábamos la decisión acertada, aunque como ya hemos reconocido, las dudas y cierto vértigo nos acompañaron en el regreso.

Toda causa tiene un efecto, y el efecto de nuestra decisión ha traído muy buenas noticias en los últimos tiempos: el nuevo disco ya está prácticamente terminado y pronto empezará el movimiento. Este nuevo trabajo ha traído aire fresco, un nuevo sonido, un nuevo concepto que ya veníamos buscando desde hacía tiempo, y ese cambio nos ha llevado a tomar una decisión que no ha sido para nada sencilla, pero que a la vez creemos acertada.

Malacabeza ha sido el proyecto más ilusionante y personal que he hecho en mi vida. Fue allá por el 2005 cuando decidí bautizar esta historia con una palabra que me definía a la perfección, que define a todos los que nos negamos a aceptar lo establecido y buscamos nuestro propio camino. En octubre del 2009 vió la luz nuestro primer vástago y ahí fue cuando Ramonet, mi hermano de vida, se unió a esta historia enriqueciéndola muchísimo más y aportándole todas sus virtudes tanto a nivel humano como musical. Sin él todo esto hubiera sido distinto, muy distinto. Y en septiembre del 2011, ya con Ramonet, parimos “Pirómanos”, nuestro segundo trabajo, que volvió a brindarnos de nuevo la oportunidad de recorrernos la península haciendo aquello que más nos gusta hacer: tocar en directo.

Pero soy de los que piensan que no hay que aferrarse al pasado, sino caminar, disfrutando del camino, porque ese camino es nuestra vida, y que tenemos que aceptar el cambio como lo único que permanece constante en el universo. Ha llegado el momento de renovar nuestra cara. Somos y seremos MALACABEZA por el resto de nuestros días, lo llevo tatuado en mi piel, pero este disco, estas canciones nos llevaban a lugares que aún hoy no habíamos explorado, tanto a nivel de sonido como a nivel de letras. Son tiempos de cambio, de revolución, de cuidar y ser consecuentes con nuestros actos, nuestras palabras, nuestros pensamientos, porque ellos definen lo que somos y condicionan lo que obtenemos. Toda acción conlleva una reacción, todo acto tiene una consecuencia: La ley de causa y efecto. Y es ese pensamiento el que nos ha llevado a tomar la decisión de rebautizar este proyecto. No ha sido fácil, pero como dicen los budistas, los apegos nos debilitan, así que tenemos, en la medida de lo posible, que saber renunciar a ciertas cosas para obtener otras mejores. Sabemos que seguiréis ahí, porque nos queréis y porque todo esto lo hacemos para seguir creciendo y aprendiendo en todos los sentidos.



Y todo este rollo es para anunciaros que a partir de ahora MALACABEZA pasa a ser KARMA. ¿Por qué? Simplemente porque hemos querido que todo fuera nuevo, fresco, fértil. Renovarnos en todos los sentidos. Emprender un nuevo camino sin renunciar a los pasos ya dados. No se nos ha ocurrido mejor manera de definir nuestro estado actual y el disco que tenemos entre manos.

Y el próximo 18 de abril bautizaremos a la criatura en un concierto gratuito en el que desgranaremos durante 40 minutos los 10 temas que conformarán el primer disco de KARMA. Será nuestro bautismo y queremos que todos los que nos queréis y seguís estéis ahí, con nosotros, para dar la bienvenida a KARMA, porque sois vosotros los que nos dais la fuerza para seguir mejorando y caminando. Os esperamos a tod@s.

SOMOS MALACABEZA!!! SOMOS KARMA!!!

“Soy la deflagración, el catalizador,
El alquimista de mi sueño,
Soy acción y reacción, la ley de la atracción,
La relación causa y efecto”

“Acción y reacción”, KARMA

miércoles, 13 de marzo de 2013

Seguimos

Hola amig@s,
llevamos unos días sin ofreceros noticias desde el estudio y quería tranquilizaros al respecto.

No hemos parado para nada, estamos apostando muy fuerte con este disco y necesitábamos desconectar unos días para coger perspectiva y preparar otras cosas relacionadas con el lanzamiento.

Es importante parar de vez en cuando para salir de la vorágine del trabajo y ver en que punto estás.

El disco está a punto de caramelo y ya tenemos el repertorio cerrado después de días de pelear las canciones, nos quedamos con lo que creemos que es mejor, hemos preferido sacrificar algunas canciones que nos tenían enamorados para ofreceros lo mejor de lo mejor, siempre bajo nuestro punto de vista, claro.

Así que esta semana volveremos a La Cocina a redondear un trabajo del que nos sentimos orgullosos, es un tópico pero es así, creo que estamos haciendo el mejor disco del grupo hasta la fecha, la producción de Miguel está siendo clave y ha hecho que las canciones crezcan hacia donde queríamos pero que a veces no sabíamos como hacerlas llegar.

Será un disco honesto en el cual hemos tratado de huir de lo obvio y probar cosas diferentes, no como pauta sino porque nos apetece y estamos disfrutando mucho.

Estamos deseando daros a conocer los temas y encontrarnos en los escenarios, pero como os he dicho, vamos a por todas así que nos vamos a tomar el tiempo necesario para prepararlo todo bien, sin prisa pero sin pausa.

Sabemos que estaréis allí y os damos de nuevo las gracias por creer en nosotros, no os defraudaremos.

Salud y camino...

Ramonet Reche

jueves, 7 de marzo de 2013

OLA KE ASE

Vale, como chiste tiene su gracia (al título, me refiero), yo también me reí la primera vez que me lo enviaron, pero es este un tema que, reconozco, puede levantar ampollas e incomodar a más de uno, así como suponerme algún pitido de oídos o guantazo dialéctico, pero es algo superior a mí y en los últimos días he asistido a tantos ejemplos, que no puedo ni quiero evitar dar mi opinión al respecto.

Dicen que nuestros actos nos definen, yo añadiría que nuestras palabras también lo hacen. Partiendo de la base que en la inmensa mayoría de los casos, hablamos de más (yo el primero), también hablamos mal y escribimos mucho, muchísimo peor.



Vivimos en el tiempo de internet: Facebook, Twitter, Whasapp, etc., el tiempo en que cualquiera puede decirle a su “churri” lo mucho que le “kiere”, opinar sobre cualquier tema, por muy truculento que sea o poner a parir al futbolista o famoso de turno en los programas de televisión. No parece importarnos la imagen que nuestra escritura da de nosotros. La falta de interés que muestra. El “éxito” de la ignorancia y la vulgaridad en televisión han hecho que muchos hagan bandera de ello y tachen las buenas formas como síntoma de arrogancia, prepotencia o pijerío.

Habrá quien opine que la forma no tiene nada que ver con el fondo, y estoy de acuerdo. Soy de los que piensan que no puedes utilizar una mala escritura como argumento para desprestigiar un buen razonamiento, pero si entiendo que esa mala escritura resta mucha credibilidad a nuestras palabras.

Creo que todos tenemos claro que hay mucha sabiduría en personas que jamás han tenido acceso a una educación “institucional”, pero si dice mucho de, si está en nuestras manos, el respeto por hacer bien o no las cosas. Hay muchas circunstancias que nos llevan a escribir mal. En mi opinión, tan sólo una debería tener algo de validez; la falta de oportunidad de haber tenido acceso a una educación, que en tiempo de nuestros padres podría tener más sentido, pero no hoy en día en el que (casi) todos tenemos acceso a una educación (la calidad y validez de la misma sería otro tema). El resto no cuela. Todos podemos, en mayor o menor medida, cometer faltas, pero de ahí a sodomizar constantemente y de la manera más gratuita el lenguaje, hay un trecho.



El argumento de defensa suele ser en muchas ocasiones el de “yo ejkrivo komo kiero”, cuando no el también muy manido “sé perfectamente cómo se escribe pero lo hago por abreviar o por las prisas”. Sí, vale, todos nos dejamos acentos o letras cuando escribimos por whasapp por ir más rápido, o por las prisas, pero de ahí a poner un “ola” como saludo, sin h, o cambiar b por v con total alegría va un camino muy largo, y el problema es el hábito y la duda que este provoca.

Obviamente, cada cual puede escribir como quiera o como pueda, no es un delito, sólo intento decir que cuidar el lenguaje es cuidar nuestro canal de comunicación y que este dice mucho de la sociedad que estamos construyendo entre todos.

Tengo buenos amigos profesores que ponen a diario toda su pasión y compromiso en hacer bien su trabajo y educar, que saben que el conocimiento es un arma muy poderosa, a pesar de todas las trabas que reciben por parte de nuestro “protector” sistema.

El cariño a la hora de escribir habla del cariño y la importancia que le damos a lo que somos y al valor de hacer las cosas de la mejor manera que sabemos. Y renunciar a nuestra educación y no darle valor nos hace más débiles y manejables, no querer verlo es un acto legítimo y libre, protestar por ello, también.

Joel Reyes

domingo, 3 de marzo de 2013

LA VERDAD

La verdad. Que rotundo suena, ¿verdad?. Hoy me ha dado por pensar en qué es eso que llamamos “la verdad” y que usamos tan alegremente en nuestro vocabulario habitual.

Hay gente que busca la verdad, y gente que prefiere no conocerla. También hay gente que elige “su verdad” en función de sus intereses. Gente que acepta como buena una verdad que sabe sesgada porque apacigua su necesidad de respuestas. Pienso que todos, absolutamente todos, estamos equivocados. No existe la verdad, o como mucho existe en un momento espacio-temporal concreto. Basamos nuestras creencias en nuestros conocimientos, y la historia ha demostrado que estos conocimientos evolucionan y nos demuestran, un día tras otro, el error de muchas de nuestras creencias. El problema es aceptar el error, tener que cambiar algo en lo que hemos creído durante mucho tiempo trastoca nuestro mundo y nuestra percepción de las cosas. Muchas veces nos aferramos a “nuestra verdad” a pesar de ver claramente el peso de los argumentos que nos la “tumban” por no llevar a cabo ese duro proceso de cambio de creencias.

Partiendo, además y sobre todo, de que la información con la que contamos en cualquier tema es sesgada y casi siempre alejada de la objetividad, es muy difícil estar en posesión de ninguna verdad absoluta. Casi siempre es todo cuestión de puntos de vista, cuando no consecuencia del momento evolutivo en que nos encontramos. Antiguos imposibles son hoy realidades tangibles al alcance de cualquiera. Tendemos a negar para protegernos, o a escoger verdades a medida. Lo hacemos con las creencias religiosas o espirituales, políticas, nuestros principios, etc. Construimos “verdades a la carta” para sujetar nuestro castillo de naipes mental. El esfuerzo de construir un entorno lo más cercano a saber algo parecido a la verdad resulta muy costoso.



Ayer vi un documental del que había oído hablar muchas veces: Zeitgeist. Partiendo de la base de que, a priori, pertenece a un movimiento contracultural y anti-sistema, reconozco mi predisposición a aceptar como cierto lo que allí iban a contarme. Y lo flipé, muchísimo, y sigo creyendo que muchas de las cosas que se cuentan en ese documental o muchos de los mensajes que se transmiten, tienen validez, pero, y aquí es donde viene el detonante de esta reflexión, algo me resultaba “demasiado perfecto”, demasiado acorde a lo que necesitamos o queremos creer los que creemos que nos la están dando con queso y que no alcanzamos a imaginar cuan grande es la mentira del mundo occidental.

Me puse a investigar por internet acerca de dicho documental y no tardé ni 5 minutos en encontrar infinidad de voces a favor y en contra de dicho movimiento. Entre ellos me llamó la atención un foro en el que dos personas se han encargado de hacer una disección exhaustiva, con datos, de muchas de las “verdades” que se vierten en dicho documental, y es triste comprobar cómo la información sesgada y partidista viene de todos lados. Acercarse a la verdad requiere curiosidad, tiempo, pero sobretodo interés por conocerla y no quedarnos con lo primero que nos cuentan.



Las redes sociales no dejan de ponernos ejemplos de cómo las cosas se sacan de contexto, de cómo la gente crucifica a cualquiera por una frase más o menos afortunada totalmente descontextualizada. Hay que informarse, por nosotros, para, huyendo de las mentiras de unos, no acabar creyendo las de otros, para no ser manipulados. No caer en la tentación de dejarnos llevar por lo que concuerda con nuestros principios sin ponerlo en duda. La duda es la base de todo aprendizaje y conocimiento y es lo único honesto que está en nuestras manos hacer para acercarnos a esa utopía llamada verdad.

Joel Reyes